¿Por qué es importante calcular bien la carga térmica en un sistema de aire acondicionado?

Cuando pensamos en instalar un sistema de aire acondicionado, muchas veces el enfoque se centra en el tipo de equipo, la marca o el costo. Sin embargo, hay un paso previo esencial que determina el éxito de todo el proyecto: el cálculo de carga térmica.

Este cálculo es el punto de partida para definir la capacidad que debe tener el sistema HVAC (Heating, Ventilation and Air Conditioning). Hacerlo correctamente garantiza no solo confort, sino también eficiencia energética, durabilidad del equipo y cumplimiento normativo.

¿Qué es la carga térmica?

La carga térmica es la cantidad de calor que se debe extraer (o añadir, en el caso de calefacción) para mantener un ambiente a una temperatura deseada. Este valor se expresa generalmente en BTU/h o kW, y es único para cada espacio.

Un error común es asumir que cualquier aire acondicionado “de buena marca” funcionará correctamente. Pero si no tiene la capacidad adecuada para el ambiente, se generan dos escenarios problemáticos:

     

      • Si está sobredimensionado: el equipo enfría demasiado rápido, lo que produce ciclos de encendido y apagado constantes. Esto genera más consumo eléctrico, reduce la vida útil del compresor y puede causar un ambiente húmedo e incómodo.

      • Si está subdimensionado: no logra climatizar eficientemente, trabaja al máximo por más tiempo, se desgasta rápidamente y el ambiente nunca alcanza el confort esperado.

    El diseño adecuado no solo mejora la eficiencia energética, sino que también prolonga la vida útil de los equipos.

    ¿Qué factores se consideran en el cálculo?

    El cálculo de carga térmica no es un número al azar ni se basa en una fórmula genérica. Debe contemplar múltiples factores específicos del proyecto:

       

        • Orientación del edificio (exposición al sol)

        • Ubicación geográfica (temperaturas máximas y mínimas)

        • Aislamiento térmico (paredes, techos, ventanas)

        • Cantidad de ocupantes

        • Equipos eléctricos e iluminación en uso

        • Renovación de aire exterior

        • Actividad que se realiza en el ambiente (oficina, sala de servidores, cocina, etc.

      Estos datos se analizan para dimensionar correctamente los equipos y definir la estrategia de climatización adecuada para cada espacio.

      ¿Qué dice la normativa en Perú?

      En el Perú, el Reglamento Nacional de Edificaciones (RNE) establece en su capítulo EM.050 los lineamientos que deben seguirse para el diseño de sistemas HVAC. Esto incluye:

         

          • Requerimientos mínimos de ventilación

          • Parámetros para cálculo de carga térmica

          • Condiciones de confort térmico

          • Exigencias para distintas tipologías de edificios (residenciales, comerciales, clínicas, etc.)

        Cumplir con estas disposiciones no solo es un tema de calidad técnica, sino también de seguridad legal y operativa, especialmente en proyectos de mediana y gran envergadura.

        Conclusión

        Un sistema de climatización exitoso no comienza con la compra del equipo, sino con un buen diseño técnico. Y dentro de ese diseño, el cálculo de carga térmica es el pilar fundamental. Dimensionar correctamente evita sobrecostos, fallas prematuras y disconfort. Además, permite cumplir con la normativa vigente y garantiza que el sistema funcione de manera eficiente durante años.